Valls y Hamon en debate televisivo

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Ayer miércoles se produjo el debate entre los dos candidatos socialistas que van a balotaje este domingo, para determinar el candidato oficialista para las elecciones presidenciales francesas: Benoît Hamon y Manuel Valls.

El tema de fondo con el cual se enfrentaron, en los estudios de RFI, fue la cuestión de la laicidad, un  tema fundamental en la Francia de hoy, ante el la presencia religiosa tradicional francesa (católica), las corrientes protestantes y el creciente islamismo, en nombre del cual se han efectuado graves ataques terroristas. No hay nada demasiado sorprendente, ya que ambos candidatos tienen posiciones opuestas sobre estos temas desde hace mucho tiempo, explicó Liberation.fr.

 

Manuel Valls reiteró que ve el laicismo como un «escudo» antes que como «una espada», indicando que «debemos proteger la cultura musulmana que está bajo presión política del Islam».

Benoît Hamon, en tanto, se mantuvo firme en su posición de «nada menos» que la ley de 1905. «La laicidad no es un dogma nuevo, no es la religión de aquellos que tienen ninguna religión. Es el arte de vivir juntos «, dijo citando a Francois Hollande. «Lo que quiero es que, en este país, ningún judío, musulmán, homosexual, o mujer, baje la cabeza para lo que es», dijo.

A pesar de sus planteamientos, señala Liberation.fr, en el programa de Hamon no hay medidas específicas sobre la laicidad. El candidato, sin embargo, quiere crear un cuerpo de inspectores contra la discriminación. El 18 de diciembre pasado, en France 3, Benoît Hamon explicó lo que quería: «Voy a ser el garante de la laicidad que fue diseñada en el año 1905.

Frente a ello, uno de los aspectos más destacados del programa de Manuel Valls es la adopción de una carta de la laicidad, respaldado en la Constitución. Sin embargo, el ex primer ministro no dio detalles sobre lo que contendría el texto durante el debate del miércoles. Por otra parte, Manuel Valls también dijo que quería «construir un Islam arraigado en la República», que calificó de «Islam de Francia» sin hacer una nueva propuesta sobre el tema. «Corresponde a los musulmanes defenderse de aquellos que proponen el oscurantismo. Son ellos, en primer lugar, los que se deben movilizar para transmitir nuestros valores. La República debe proteger y ayudar a ellos «, detalla el candidato.

Al igual que su rival, que tiene la intención de luchar contra la discriminación en el Estado y las empresas, la igualdad de género es una prioridad. «Ante el conservadurismo, las mujeres deben confiar en el cumplimiento de todas las leyes de la República, sin exclusión», dijo Manuel Valls en su programa.

 «No soy yo quien tiene una visión pervertida de la laicidad», dijo Benoît Hamon. En diciembre, en France 3, había explicado que resolvería «problemas sociales antes de poner las cuestiones religiosas sobre estos temas», y en un discurso del 28 de agosto en Saint-Denis, denunció «la histeria que rodea la cuestión del lugar del Islam en Francia, una concepción equivocada de la laicidad. El laicismo se ha convertido en la excusa conveniente para una virulenta ofensiva contra el Islam». En el debate de este miércoles expresó críticamente su sensación de que hoy en Francia, «un buen musulmán es un musulmán que no es musulmán».

Manuel Valls había explicado también que «el laicismo está frente al alza del Islam radical, pero también para un lugar del Islam en la sociedad», explicando que «Me gustaría que seamos capaces de demostrar que el Islam, una gran religión en el mundo y la segunda mayor religión en Francia, es fundamentalmente compatible con la República, la democracia, los valores, la igualdad entre hombres y mujeres» explicó.

En cuanto al conflictico tema del velo en la universidad, la posición de Benoît Hamon es clara en este punto: «Uno no prohíbe el velo en la universidad», dijo en RFI. Manuel Valls, se mantiene para una prohibición «que se debe hacer, pero hay reglas constitucionales que hacen que esta prohibición sea difícil. Debemos ser inflexible en las reglas de la laicidad en la educación superior», explicó a la Liberación.

Las diferencias entre ambos, respecto a la cuestión del burkini, se importantes. Benoît Hamon, en su discurso en Saint-Denis, del mes de agosto, denunció «la humillante propaganda anti-francesa que se alimenta de imágenes de la mujer forzada a desnudarse porque llevaba un pañuelo en la playa.» Cuando se dio ese debate, el entonces primer ministro, Manuel Valls apoyó a los alcaldes que emitieron órdenes para prohibir burkini antes de que el Consejo de Estado definiera el derecho a usar esa prenda.

Sin embargo, la opinión de Valls no está distante de feministas de origen árabe y ellas parecen darle la razón. La socióloga argelina Marieme Hélie Lucas, reconocida internacionalmente por su defensa del feminismo republicano laico, el burkini y a burka son solo banderas de la extrema derecha musulmana, una demostración de fuerza, una manera de hacer muy visible su presencia política. En el mismo contexto, Wassyla Tamzali, la abogada también argelina, activista de los derechos femeninos, ha señalado en entrevista a ElPais.com que es incompatible ser feminista y llevar velo. “El velo es uno de los primeros elementos que construye la feminidad siguiendo criterios patriarcales, sobre todo, y religiosos. El problema es que hoy en día no se debate sobre qué es el velo, sino sobre el derecho o no a llevarlo. Y es un signo absoluto de dominación”.

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