Diálogo Abierto con Yerko Zulic: “En esta etapa es primordial escuchar a los científicos para combatir la pandemia”

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A más de un año desde la detección del primer caso de Covid-19 en nuestro país, ya es más que posible realizar un cierto balance respecto a las políticas sanitarias que se han llevado a cabo en este período de aproximadamente 15 meses.

Muchas transformaciones se han dado en estos tiempos tan complicados. Han pasado dos ministros por la cartera de salud, se han impulsado una cantidad interesante de proyectos de ayuda y se ha innovado en el área de la salud digital, entre otras cosas.

En el Diálogo Abierto de esta semana, conversamos con YERKO ZULIC PLAZA, tecnólogo médico encargado de las secciones de Hematología, Coagulación y Microbiología del Laboratorio Clínico del centro de salud PDI, quién nos entregó su perspectiva de la realidad actual en el contexto sanitario nacional.

Entrevista de Gabriel Palma Garrido

IL.- A su juicio, ¿cómo han manejado la pandemia los dos ministros de Salud del régimen?

YZ.- Desde un punto de vista estratégico político sanitario, creo que Enrique Paris ha sobrellevado de mejor manera la pandemia a nivel comunicacional, presenta consecuencia en sus diálogos, dando espacio al debate y abriéndose a preguntas que la prensa solicitaba. Por otro lado, Jaime Mañalich tenía una postura bastante soberbia y no dejaba hablar a los periodistas, generaba poca empatía especialmente en momentos que la población se encontraba angustiada por el evento pandémico. Sin embargo, los dos ministros no se han opuesto a las malas políticas sociosanitarias de parte del Ejecutivo, defendiendo malas prácticas y tensionando a un sistema de salud que desde hace varios años viene con problemas de financiamiento, infraestructura y falta de personal.

IL.- ¿Cómo se está llevando a cabo el manejo gubernamental de la vacunación a la población?

YZ.- Si algo caracteriza al país, son las buenas políticas con respecto al plan de inmunización nacional, bien gestionadas y ordenadas poblacionalmente. El punto a favor de este gobierno deslegitimizado ha sido la puesta en marcha de un plan nacional de vacunas COVID-19. Somos uno de los países que más vacunas ha “acaparado” a nivel regional y –por qué no decirlo– mundial. Esto, por un lado, favorece a nuestra población, pero por otro genera un efecto dominó, donde los países del Cono Sur, al presentar nuevas variantes del coronavirus, seguirán manteniendo casos activos, serán los nuevos contagios no vacunados y provocarán al momento de abrir fronteras un riesgo para nuestra población (recordar que la vacuna no previene el contagio) y, aunque llevemos la delantera en temas de disponibilidad de vacunas, el peligro persiste contantemente.  

IL.- ¿Qué diría usted a los prejuiciosos que critican o se oponen a las vacunas?  ¿Por qué es importante escuchar a la ciencia?

YZ.- Desde hace un tiempo atrás se viene implantando una especie de temor sobre las vacunas. Esto comenzó hace un par de años con un estudio, que luego fue desestimado por la comunidad científica y el mismo autor, sobre que ciertas vacunas provocan el autismo. Desde ese instante se formó una especie de teorías conspirativas en torno a las vacunas.

A los denominados “antivacunas” se les debe explicar la seguridad y eficacia que aportan las vacunas. La educación es la principal arma que debe poseer un gobierno para que no se instauren estas falsas noticias o fake news. A mi juicio debe existir una política abierta, tanto comunicacional como social, en donde se explique abiertamente los tipos de vacunas y, sobre todo, qué efectos adversos pueden provocar, manteniendo un reporte abierto a la comunidad. Esconder u omitir información no ayuda ni aporta a una solución concreta, donde lo que se busca es erradicar la desinformación.  

Por otro lado, la ciencia a través de la historia ha sido el motor fundamental para que las sociedades alcancen el desarrollo, desde Galileo, Newton, Einstein y muchos otros con sus aportes han creado innumerables avances científicos. Chile es un país que invierte muy poco de su PIB per cápita en ciencia, investigación y desarrollo, a diferencia de otras naciones. Muchos actores concuerdan que un país sin ciencia nunca podrá alcanzar el desarrollo. Por lo tanto, en esta etapa que vivimos actualmente escuchar a la ciencia y a los buenos científicos es primordial para combatir la pandemia, y que no se mal entienda escuchar al hombre de bata blanca, sino a los científicos de todas las ramas de estudio.

IL.- Como estudioso de la transformación digital en el ámbito sanitario, ¿nos puede decir qué se entiende por «salud digital»?

YZ.- Salud digital es un término donde pocas personas han llegado a una definición clara, aunque según la Organización Mundial de la Salud principalmente se define como “el uso de tecnologías de la información y comunicación para mejorar la salud y los campos relacionados con la misma…”. Aquí es donde se engloban otros términos que usualmente se confunden, la e-Salud y el marketing digital en salud suelen ser alguno de ellos.

Aunque principalmente se debe tener cuidado a la hora de hablar sobre el tema, ya que no todo lo que tenga que ver con digitalización en salud es salud digital. En conclusión, toda herramienta tecnológica que sea ocupada en beneficio, cuidado o bienestar del paciente debiera considerarse salud digital, cualquier tecnología que ayude a los procesos institucionales queda fuera de la categoría.

IL.- ¿Qué nivel de desarrollo tecnológico en el manejo de la información sanitaria tenemos en Chile?

YZ.- Deficiente, si bien Chile es un país donde la economía digital representa hoy el 22,2% del PIB del país, lo que equivaldría a 55 mil millones de dólares, y ocupando el primer lugar del Índice de Valor Económico Digital para la región por su nivel actual de adopción de tecnologías digitales, el sector salud sigue estando retrasado, ya sea por falta de información, poca capacitación, falta de actores o simplemente por la constante resistencia al cambio.

IL.- ¿Qué implicaciones tiene para la labor médica, por una parte, y para los pacientes, por otra, una transformación hacia un escenario sanitario digital?

YZ.- Las implicancias son enormes, desde el manejo médico en cuanto a la adopción de un registro clínico electrónico, donde se presenta un historial médico de los pacientes, sus alergias y patologías u otras necesidades, manteniendo una continuidad en sus atenciones. También, debemos mencionar otras aristas como son los nuevos avances médico-tecnológicos, ejemplo de ello los dispositivos médico-clínico internos (para uso corporal) tanto como externos (uso portable).

En el caso de los pacientes la transformación va desde una atención desde su casa evitando viajes para una consulta médica, ejemplo la telemedicina o teleasistencia, o simplemente estar más informado de su salud mediante canales comunicacionales, que a veces son de difícil acceso o poco entendibles.

IL.- ¿Qué estrategias de corto, mediano y largo plazo deben establecerse en nuestro país para alcanzar un nivel óptimo de salud digital?

YZ.- Datos del INE nos indican que ya existen cerca de 27 millones de celulares en nuestro país; si bien es un incremento importante en cuanto a una de varias tecnologías, aún existen muchas falencias.  Estrategias a corto plazo nos indican que debemos alcanzar un nivel de alfabetización digital que promueva el uso y manejo de tecnologías: hoy en día muchas personas no saben ni siquiera enviar un correo electrónico. Siguiendo esta línea, también debemos llegar a cada rincón del país con un acceso a la internet.

A mediano plazo, debemos crear políticas públicas que promuevan las bases y normativas de un sistema de salud digital, desde la gobernanza hasta los niveles más bajos de administración y gestión. Finalmente, a largo plazo es crear nuestros propios sistemas, desarrollos, capacitaciones y fomentar la innovación para poner al centro de la atención al paciente, dejando de lado la medicina paternalista y virando a una más colaborativa.

IL.- En qué medida, a su juicio, contribuye la salud digital a establecer un sistema sanitario justo, solidario, equitativo y eficiente?

YZ.- La salud digital, la e-salud y todos los componentes sobre transformación digital sanitaria, no me cabe la menor duda que generarán un sistema más justo y equitativo en cuanto a: acceso de prestaciones de salud, personas que esperan años por una atención sanitaria especializada, ahora con teleconsultas, telemedicina u otros serían solo en días. Atenciones que era necesario ir de manera presencial, hoy y a futuro se podrán realizar desde los hogares. Pacientes que geográficamente se encuentren apartados, con la salud digital podrán hacerlo de manera remota y más eficiente. Personal sanitario se distribuirá de mejor manera en sus funciones, bajando la tensión al sistema de salud y dedicándose a casos más complejos que requieran presencialidad.

Finalmente, quiero mencionar que la población cada día se hace más crónica y envejecida, por lo tanto, requiere estar más consciente de su salud, debemos educar en la medida de lo “súper posible” para su bienestar futuro.

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